Sabrina

13437383_1757655917812882_75961999_nSabrina casi fue violada por su padre, si no fuera por que se defendió, luchó, peleó, con uñas, dientes y miedo. Tenía 14 años cuando ocurrió. Luego, durante tres años los abusos siguieron. A los 17 por fin pudo escapar de su hogar. Su madre lo supo, pese a la amenaza del padre: si hablas te mato, mato a tu madre y me mato yo. Ella, tuvo que decirle a su hija, con el dolor de su alma, que se fuera. Era la única forma de sobrevivir. Luego de un tiempo los hermanos y hermanas de Sabrina se enteraron de lo que sucedió. Nadie le creyó. Una hermana la culpaba a ella: tu lo sedujiste poh. La madre sí le creyó. Siempre. Pasó más tiempo y el padre se enfermó. Un accidente vascular lo dejó sin habla y con poca movilidad. Sabrina fue la única capaz (!) de cuidarlo y acompañarlo. Sus padres ya estaban ancianos y enfermos. Dice ella que cuando lo afeitaba su padre lloraba y lloraba. Papito no llores, si Dios ya te perdonó, le decía. Yo ya te perdoné. Y Sabrina lo cuidó hasta casi el final de sus días. Lo mismo hizo con su madre. Durante mucho tiempo cuando un hombre la tocaba, la pasaba a llevar; incluso en una micro, Sabrina se desmayaba. Hoy, su fuerza y su fe (la fuerza de su fe) la tienen de pie. Sigue soñando con una vida mejor, con su casa propia, con su libertad. Y sueña, pese a todo, que las relaciones familiares algún día llegarán a ser buenas y sanas. A la Sabrina ya no le gana nadie. Tu eres nuestra navidad.

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Anastasia I: Hay una conexión íntima (extractos)

Pensé en esperanza
es pe ran za
palabra hermosa viva inteligente
jamás agotada
cómplice compañera
aunque
eso no se piensa
viene dado
como la piel
—las estrías del tronco sabio—
viene dado
le pertenece
sin ello no es
deja de ser
Anastasia serás
el nombre de la madre
de la hija

el nombre de la letra
del sudor del combatiente
que en punta y codo
—pluma y codo—
la recuerda
entre árboles
y la humedad húmeda de la selva
Anastasia será el planeta que dio a luz
La sociedad que buscaste en el cosmos
Arriba y abajo
AnastasiaAnastasiaAnastasiaAnastasia
Espíritu Anastasia
No detienes tu baile
sonriente disfrutante te mueves
(disfrutancia hermosa fragancia)
Lo que fue una visita
hoy es un hogar nuevo
cariño verdadero
(Joanna y oscar)
Anastasia es el nombre de la revolución.
Hay una conexión anastásica
conexión estelar
conexión violínica
conexión fusilánime

SONY DSCArriba y abajo
En las paredes oceánicas
en las esquinas amplias de la bóveda
comenzó a escucharse un grito. Arriba y abajo
Eran los hijos de Anastasia.

El Creador de la textura
ha venido a abrazar árboles
El Creador de los árboles
ha venido a sentir su textura
Las despedidas son extrañas
te hubiera abrazado más fuerte más largo
tal vez besado sin compromiso
por que eso quería desde hacía tiempo
desde que los duraznos no eran rojos
y la neblina no era de enero
Lo dejaremos para otra ocasión
En eso quedamos
para el después después

Célula Universo Movimiento
y la belleza loca de un sol bajo el mar
Mirando el cielo me sé
el nombre de la flores
Mirando el cielo estrellado
Hay una conexión íntima
entre el cielo y yo
Hay una conexión íntima
entre las flores y yo
Anastasia
Anastasia
Anastasia
Antes de conocerte
o en el momento del encuentro
definitivo
me acerqué a ti
con temorespetoansiedad
llegué a tus pies
y te toqué
tus grietas tu madera
hasta darme cuenta de aquello que siempre supe
: la cruz tiene olor a flor

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Aroma crucificado
la sangre y la savia
petrificadas en la masa
fósil de carne viva
piedra que palpita
y habla Anastasia
Por aquellos días fue

Por aquellos días fue
cuando mirando el cielo
de pie sobre la arena fría
supe que Dios habitaba el mar
y mirándolo a los ojos —te miraba a ti en ellos— dije:
Padre nuestro que estás en el mar
santo es tu nombre
venga a nosotros tu océano
hágase lo que deseas
en las orillas
del Maramor
Hay una conexión íntima
entre el mar y yo
Las luces del cielo
y las luces de la tierra
esa hora
Anastasia
Sé que no podría vivir en París Francia
estaría como enamorado todo el día
y tú escondido escondida escondiéndote
detrás de cada labio…

DSC_0359¡Que tus palabras no suenen!
y suenen como el violín
quéjate llora gime
como un violín solo
frente al mundo mar
frente al Maramor
Voy a narrarte
narrándote dibujaré
silueta narrativa
palabra historia tus ojos kallvü
como nuestro lar AZUL
Voy a narrarte
como un acto lujurioso
sudor gritos placer
no,
te narraré en el silencio
en el sin decir
Te narro sin narrar
en el tiempo
en la casa
Conexión
conexión
íntima
intimarum connection.

(Anastasia, Hay una conexión intima. Pedro Pablo Achondo Moya/ Chancacazo, 2010)

simbolo_Anastasia

Siento una ira…

campo-amapolaAsí decía el buen padre Esteban Gumucio en uno de sus textos (Ira, Poemas, Fund. Coudrin, 2005, p. 86): “Siento una ira sucia y militar”. Esa ira sucia, entre otras cosas por supuesto, lo hizo resistir al terror del régimen del terror. No son pocos los testimonios de sobrevivientes de los campos de exterminio nazi en los cuales la cólera fue lo que los mantuvo cuerdos, o por lo menos vivos; una vez de liberados. Una cólera particular, una cólera que no es odio ni un deseo de venganza. No hay que confundir, la cólera es otra cosa. Dios sentía cólera: Una santa cólera, como dice una teóloga contemporánea. Es la cólera de Job, de Jacob y de Jesús. La cólera que es energía de vida que nos ayuda y permite atravesar el infierno. Esa santa cólera es fértil y nos llevará a otra cosa, o no es santa y nos ahogará en el vacío y la soledad.

El Grito - E. Munch
El Grito – E. Munch

Acoger la cólera es realizar el camino de purificarla de todo lo que no tiene de santa, es nombrarla porque nos pertenece. La santa cólera es fidelidad con uno mismo, es hacerse verdad delante del otro. Más aun, esa cólera santa nos permite mantenernos vinculados al otro que acoge y comprende esa nuestra cólera y desvinculados de aquel(los) que la provocaron. Es salida al auto-encierre propio del sufrimiento. Esa cólera nos ayudará a buscar caminos para enfrentar al otro que nos aniquila. La cólera nos conduce al camino de la palabra, del gesto, del diálogo, de la institución y de la comunidad. Jamás a la violencia que mata. Caín no encontró el lugar para madurar su cólera e hizo lo que hizo. La cólera de Dios viene cuando nos oponemos a Él quitándole el lugar de la justicia; porque la santa cólera es distancia y diferencia. Es decir yo no soy tú. Esa santa cólera nos religa al Dios-Otro y nos fortalece manteniendo la diferencia. Tú eres el Dios de la Justicia y yo, mirándote, resisto al sufrimiento dándole espacio a mi cólera para que se vuelva santa.
La santa cólera es solo un camino para salir del horror y jamás un fin en sí misma, es resistencia para soportar el mal; ella nos conduce a la paz que da la justicia, al Shalom: a la alegría profunda, a la bienaventuranza ¡que es eso lo que buscamos! Bienaventurados los que resisten a través de su cólera y nos enseñan que la resistencia está llena de amor. En las palabras y la fuerza de Juan Carlos Cruz sentí una vez más esa sana y santa cólera. En el movimiento de laicos de Osorno la huelo y la acompaño…

Appolo - Sacha Sosno
Appolo – Sacha Sosno