Hacealgunos días tomé conciencia. Es verdad que ni sospechaba. Era una idea nomás, un sueño, en realidad no; era un grito. De esos gritos desde la desesperanza, con ansias de otra cosa. De la Novedad, esa con mayúsculas. No de esa que viene de los índigos ni de aquella que brota –porque en verdad no brota- de parches en las carreteras.
Qué les digo. La caldera está que arde y hace tiempo. Ha reventado por algunos lados, pero hoy está ardiendo como pocas veces en la historia. Así es. Arde el Planeta, arden los pueblos originarios y sus raíces, arde la educación pública y la salud nefasta que atenta contra la salud. Arde la Iglesia con sus pecados. Arde la política que parece un juego de la Gran Capital. Arde la falta de igualdad y de oportunidades, el afán de lucro y la vida humana como negocio de unos poquitos. Arde todo arde. Y el ser humano arde en la caldera. Y la caldera arde porque el ser humano arde de rabia, de angustia, de hambre y de sueños.
Arde el lenguaje. Aparecen Kás en todas partes y los puntos suspensivos se han tomado las ideas. Arde la vida urbana, las poblaciones y la represión sin remedio que no es remedio sino enfermedad, cáncer, tumor. Arde todo arde.
Faltan solo algunos ingredientes. Pocos para que la caldera arda hasta reventar. Eso viene y hay que prepararse. Hay que preparar la esperanza. Hay que preparar la levadura que está inflando la masa. Arderá la naturaleza cada vez más, arderá la organización y sus manifestaciones. Luego arderán las calles y arderá el pueblo. Cuando suceda esto no nos asustemos que pronto arderá la economía, la inflación se hinchará y la hoya a presión estallará. No hay como detenerla.
La caldera está que arde. Y todos arderemos con ella. Y la vida será otra. Como agua recién hervida que calienta los fríos humanos de corazones sin esperanza. Que así sea. Así será.

Ojalá así sea de una buena vez…parecía que el siglo 20 sería el de las reivindicaciones, el de la justicia social y se nos fue el siglo, lleno de desilusiones. Me cuesta creer que algo pasará, pero lo ansío con todo el corazón ¡No va más este mundo como está!
Un abrazo, estoy orando para que agarremos fuerzas y para que la esperanza nos mueva.