Querida familia:
Sé que todo esto ha sido muy difícil para ustedes. Imagínense para mí y mis compañeros. Quiero ser sincero con la familia, porque sé que están allá arriba esperando, orando por nosotros, cuidándose y sacando fuerzas juntos. ¡No aguanto más en esta situación! En verdad muchos de nosotros nos sentimos diferentes, angustiados, sin ganas de nada. Nos mandan cosas de arriba y solo queremos salir de aquí. Hay compañeros que sacan fuerzas de la comunicación que tenemos con la superficie. Yo no. Es que cada día, cada hora y cada segundo se torna horrible aquí, me siento en el infierno. Y les digo que me da rabia que hagan fiesta cuando algún compañero saluda a la cámara y nos graba al resto. Yo no quiero que me graben más, no quiero saludar a nadie, por favor entiéndanme, sólo quiero salir de aquí. No saben cómo es esto, ya no aguantamos más… el olor, el encierro. A veces tengo miedo de volverme loco aquí. Algunos se han peleado, pero cuando llegan las grabaciones nada de eso aparece. No sé lo que allá está pasando en verdad, pero este infierno cada vez se torna más insoportable. La fiesta solo la viviremos cuando veamos de nuevo la luz del sol. Se me hace extraño escribir esto: sol, ha pasado tanto tiempo, lo único que anhelo es ver el sol. A veces me quiero morir y pienso si esto no ha sido peor, pero me acuerdo de ustedes, mi familia y sigo luchando. Cuando salga solo quiero estar con mis hijos: la Yanely, la Paula y el Tomy. Quiero abrazar a mi mujer la Pamela. Y quedarme ahí. No deseo decir ninguna palabra, ni nada, solo quiero que esta pesadilla acabe pronto.
Los abrazo, los amo. Seguiré luchando.
Un minero soterrado 
-
¡Búscalo!
-
Entradas Recientes
-
Enlaces
Amigo, vengo a leerte y sólo me queda rezar, rezar porque los mineros sean rescatados pronto, rezar porque alguien nos rescate a nosotros, somos 17 millones los que estamos en este país, nuestro refugio ¿Quién está mejor? Pucha que nos falta para que haya justicia, pero no pierdo las esperanzas, seguiré luchando y animando a otros, queda camino ¡vamos a caminar!
Un fuerte abrazo y nos estamos encontrando.
ES CONMOVEDORA LA CARTA, ES LA OTRA CARA O PARTE DE LO QUE SE VIVIÓ ALLÍ ABAJO, EN LAS ENTRAÑAS DE LA TIERRA.
MUCHOS REZÁBAMOS PENSANDO, TRATANDO DE IMAGINAR QUE DIFÍCIL”AGUANTAR” TANTOS DÍAS ALLÍ, SOBRE TODO LA DESESPERACIÓN DEL ENCIERRO Y LA INCERTIDUMBRE DE SALIR O NO.
DE TODOS MODOS RESCATO EL EJEMPLE QUE ESAS 33 PERSONAS NOS DIERON; SINO HUBIERA HABIDO COMPAÑERISMO, GENEROSIDAD, VOLUNTAD… SE HUBIERAN MUERTO ALLI ABAJO LOS PRIMEROS 17 DÍAS… PUDIERON COMPARTIR APENAS UNA CUCHARADA DE ATÚN Y UN SORBO DE LECHE.
UN GRAN EJEMPLO PARA UNA SOCIEDAD TOTALMENTE INDIVIDUALISTA… Y UN EJEMPLO PARA LOS QUE S´ÑAMOS CON UNA IGLESIA PLURALISTA.
Y POR OTRO LADO ME TOCA PERSONALMENTE Y LO COMPARTO… SINO SUPIÉRAMOS QUE LA CARTA ES DE UNO DE LOS MINEROS, PARECE SER ESCRITA POR UNA PERSONA VIVIENDO EL INFIERNO DE LA DEPRESIÓN, UNA ENFERMEDAD DONDE ESTÁ QUEBRADA LA VOLUNTAD.
UN ABRAZO LIBERADOR Y ESPERANZADOR.
Qué fuerte recordar estas palabras viendo el asedio que viven los mineros y que no pueden recuperar su vida…
Sólo recordar que el verdadero Fénix es el que es el Camino, la Verdad y la Vida.